- Iglesias Patrimonio de la Humanidad En 1993 un fuerte temporal de viento casi desploma las Iglesias de la Isla. Ante esa amenaza real, se creó la “Fundación Amigos de las Iglesias de Chiloé” (presidida por el entonces obispo de Ancud, monseñor Ysern) que encabezó la postulación de las 16 iglesias hoy declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Después de todo, en palabras de la UNESCO, “ellas constituyen un ejemplo único en América Latina de una tradición y arquitectura religiosa en madera, iniciada por los jesuitas en los siglos XVII y XVIII y continuada y enriquecida por los franciscanos durante el XIX y XX, que atestiguan la exitosa fusión entre cultura indígena y europea, de integración de la arquitectura con el paisaje como de los valores espirituales de las comunidades".
Estas construcciones declaradas Patrimonio de la Humanidad conparten una serie de caracteristicas, tales como:
Gran espacio abierto frente a ellas, están asentadas sobre bases de piedra, todas tienen fachadas con portales con arcos y tres naves interiores. Además, la mayoría ocupa tarugos de maderas, tejuelas de alerce y vigas de ciprés.