El impactante paisaje de Chiloé, sus Iglesias de madera, las típicas construcciones de palafitos, sus rincones naturales con bosques siempreverde y sus hermosas vistas del borde costero, han convertido al archipiélago en uno de los destinos obligados al visitar el sur de Chile.
Ante el creciente interés de turistas tanto chilenos como extranjeros, el desarrollo turístico de Chiloé ha crecido de manera importante en la última década. Esta área laboral ha concentrado parte importante de la actividad económica de la isla y son muchos los lugareños que abandonando los oficios tradicionales han desarrollado notables capacidades para el servicio turístico.